El estudio fundado por Konrad Tomaszkiewicz, director de The Witcher 3, debuta con un RPG de fantasía oscura que quiere dar más peso al tiempo, las decisiones y las consecuencias.
The Blood of Dawnwalker llega este 3 de septiembre a PC, PlayStation 5 y Xbox Series X|S. Es el primer juego de Rebel Wolves y uno de esos estrenos que resulta difícil no mirar con cierta curiosidad si llevas unos cuantos años jugando a RPG.
No solo por su ambientación o por volver a colocar a los vampiros en el centro de una historia de fantasía oscura. También por las personas que hay detrás.
Rebel Wolves fue fundado en 2022 por Konrad Tomaszkiewicz, game director de The Witcher 3: Wild Hunt, y entre sus integrantes hay desarrolladores que formaron parte del equipo principal del RPG de CD Projekt RED y sus expansiones. Eso inevitablemente ha acompañado al juego durante todo su desarrollo, aunque quizá sea más interesante fijarse en aquello con lo que Dawnwalker intenta construir su propia identidad.

Una Europa medieval en la que los vampiros ya no necesitan esconderse
La historia nos lleva a una versión alternativa de la Europa del siglo XIV, castigada por los conflictos y por la peste negra. La población se encuentra diezmada y es entonces cuando los vampiros deciden abandonar las sombras y aprovechar la debilidad de los humanos para hacerse con el poder.
La aventura se desarrolla principalmente en Vale Sangora, una región ficticia situada en los Cárpatos y formada por ciudades, bosques, pantanos, montañas, cuevas y antiguas ruinas. Los vampiros no son aquí criaturas aisladas a las que perseguir: forman parte del nuevo orden establecido y ejercen su dominio sobre quienes todavía sobreviven.
En medio de todo esto encontramos a Coen, un joven cuya familia acaba en manos de Brencis, el vampiro que domina la región. Coen tampoco tarda demasiado en dejar de ser completamente humano.
Se convierte en un Dawnwalker, una criatura atrapada entre ambos mundos: humano durante el día y vampiro durante la noche.
Y esa dualidad no parece limitarse a la historia.
Humano de día, vampiro de noche
Dependiendo del momento, Coen dispone de habilidades y formas de jugar bastante diferentes.
Durante el día puede utilizar su espada y recurrir a diferentes formas de magia. Por la noche aparecen las habilidades vampíricas, las garras y poderes sobrenaturales que también modifican la forma de desplazarnos por determinados lugares.
No se trata simplemente de cambiar un par de estadísticas al caer el sol. Rebel Wolves ha diseñado misiones que pueden desarrollarse de manera diferente dependiendo de cuándo decidamos afrontarlas, incluyendo accesos, personajes, posibilidades de exploración y soluciones distintas.
La condición vampírica tiene además sus propias complicaciones. Coen siente sed de sangre durante la noche y puede alimentarse de enemigos, animales o incluso de personas inocentes. Ignorar esa necesidad puede debilitarlo y, en determinadas situaciones, provocar que pierda el control.
Es una idea que puede resultar especialmente interesante si realmente termina teniendo consecuencias narrativas y no se queda únicamente en otra barra que tengamos que mantener llena.

Treinta días para decidir qué merece nuestro tiempo
Pero seguramente la mecánica que más diferencia a The Blood of Dawnwalker de otros RPG de mundo abierto sea su forma de tratar el paso del tiempo.
Coen tiene 30 días y 30 noches para intentar salvar a su familia.
Dicho así puede sonar bastante poco compatible con un RPG de mundo abierto. No parece precisamente agradable encontrarse una cueva interesante y pensar que llevamos veinte minutos perdiendo el tiempo mientras nuestra familia espera a ser rescatada.
Por suerte, no funciona así.
El reloj no avanza mientras exploramos. Podemos recorrer Vale Sangora, investigar lugares o desviarnos de la ruta sin que el juego esté descontando minutos constantemente. El tiempo funciona más como un recurso: determinadas misiones, decisiones o acciones importantes tienen un coste claramente indicado y hacen avanzar la historia.
La diferencia puede parecer pequeña, pero cambia bastante la idea.
En lugar de preguntarnos cuánto tiempo real llevamos jugando, tendremos que decidir en qué queremos invertir el tiempo de Coen.
No será posible verlo todo en una única partida. Ayudar a alguien puede significar renunciar a otra historia. Investigar un determinado problema puede consumir tiempo que podríamos haber utilizado para preparar nuestra confrontación con Brencis.

Rebel Wolves denomina a este planteamiento “sandbox narrativo” y su intención es difuminar además la habitual separación entre misiones principales y secundarias. Nuestra prioridad es clara —la familia de Coen está en peligro—, pero la forma de llegar hasta allí puede variar considerablemente.
Es probablemente la parte del juego que más curiosidad nos genera.
Los RPG llevan décadas diciéndonos que nuestras decisiones importan. Que también importe aquello que decidimos no hacer es bastante más difícil de conseguir.
Espadas, magia y combate direccional
En combate encontramos un sistema de acción en tiempo real basado principalmente en ataques, bloqueos, paradas y contraataques.
Rebel Wolves ha introducido un sistema direccional que permite leer los movimientos del enemigo y responder en consecuencia, aunque también ha incorporado opciones más accesibles mediante sus sistemas de ataque y bloqueo adaptativos.
A todo ello se suman las distintas ramas de habilidades de Coen. La espada puede especializarse progresivamente, durante el día tendremos acceso a diferentes hechizos y por la noche podremos desarrollar los poderes relacionados con su naturaleza vampírica.
Una vez más, la intención parece ser que ambas caras del protagonista no sean intercambiables, sino que tengamos razones para favorecer una u otra dependiendo de nuestra forma de jugar.
Un debut que merece atención
Las comparaciones con The Witcher 3 van a acompañar inevitablemente a The Blood of Dawnwalker. Su director y varios miembros del estudio trabajaron en el juego de CD Projekt RED, comparte una ambientación de fantasía oscura europea y vuelve a apostar por un RPG de acción con especial énfasis en personajes, decisiones y misiones.
Pero juzgarlo únicamente por esa comparación probablemente sería quedarse en la superficie.
Las dos identidades de Coen, las diferencias entre el día y la noche y, sobre todo, ese sistema que convierte el tiempo disponible en otra decisión de rol son las ideas con las que Rebel Wolves intentará demostrar que tiene algo propio que aportar.
Mañana podremos comprobar hasta qué punto lo consigue.
The Blood of Dawnwalker se publica el 3 de septiembre de 2026 en PC, PlayStation 5 y Xbox Series X|S. Según la información oficial, la versión española incluye tanto textos como voces en castellano.

